La cadena de valor, el “fast track” para las pymes

Las cadenas de valor son consideradas clave para la mejora de la productividad y competitividad de sus participantes. En primer lugar, porque la articulación establecida generalmente entre grandes empresas y proveedores pymes le aporta a estas últimas competencias virtuosas.

De esa forma, la pyme no sólo se asegura supervivencia, sino también un crecimiento sustentable a lo largo del tiempo. Y, en segundo término, porque ser proveedor de estas empresas exige tener y mantener un alto nivel de eficiencia que generalmente se consigue con instrumentos de gestión propios de las grandes empresas.

Un informe del Observatorio Pyme de octubre del año pasado arrojó algunos datos estadísticos que refuerzan esos conceptos. Por un lado, señala que apenas una de cada cuatro empresas industriales de la Argentina está integrada a alguna cadena de valor. “El dinamismo de las grandes empresas que pueden traccionar a las pymes manufactureras abarca según nuestros cálculos aproximadamente un 25% del total de estas empresas. Para acercarnos razonablemente a estándares internacionales, sería necesario alcanzar un promedio de 35%, entre 2.500 y 3.000 pymes”, dice el informe.

En las cadenas de valor los vínculos suelen ser de tipo vertical: una gran empresa se compromete a comprar los bienes o servicios, a condición de cumplir con ciertos requisitos. En ciertos casos se trata de alianzas estratégicas, en la cual la empresa grande asesora a la pyme, o le aporta entrenamiento a sus empleados, o incluso le ofrece avales, o hasta financiamiento directo para sus inversiones. También hay ejemplos en los que la empresa grande acompaña a sus proveedores en la gestión de créditos, o con el asesoramiento en materia de instrumentos de apoyo. En ocasiones, estos proveedores puede que sean convocados por la empresa grande cuando se analizan decisiones estratégicas, como puede ser el lanzamiento de un nuevo producto.

En la edición de marzo de Revista Pymes, los dueños de varias empresas cuentan cómo hacen para integrarse a cadenas de valor, los cambios que debieron hacer y también los efectos.

“Las pymes industriales (integradas a la cadena de valor) cuentan con mayor propensión a innovar, son más productivas y ofrecen una mayor remuneración a su personal de producción, en comparación con empresas que se concentran”, agrega el informe del Observatorio Pyme.

FUENTE: CLARIN.COM